
Santo Domingo Este, 22 de septiembre de 2025. – La Alcaldía de Santo Domingo Este ha convocado al empresariado local a una reunión que parece un nuevo intento por maquillar una gestión marcada por el incumplimiento y el desorden. Ignorado y obstaculizado, el sector empresarial –especialmente el inmobiliario– enfrenta calles repletas de huecos, inundaciones tan severas como antes, reductores de velocidad que agobian a la población y servicios funerarios sobrevaluados.
La pregunta resuena: ¿qué puede prometer una alcaldía que no ha cumplido nada en año y medio y cuyas promesas podrían estar cargadas de ilegalidad, dado que el alcalde parece desconocer la ley y la Constitución?

El municipio, con más de un millón de habitantes, vive sumido en el caos: basura desbordada en contenedores que degradan el entorno, multas ilegales, incautaciones arbitrarias y obstáculos que entorpecen la movilidad. La gestión del alcalde, financieramente quebrada y desprestigiada, busca rescatar su imagen a mitad de camino, pero no hay logros tangibles.
El reciente fiasco de una falsa visita presidencial, que lo relegó a asistir a la inauguración de comedores económicos en Los Mina, evidencia su afán por golpes de efecto que no se concretan. Cualquier compromiso que surja de esta reunión podría ser ilegal, ya que las acciones del alcalde a menudo ignoran el marco legal y constitucional.
Los empresarios, hastiados por la desatención, deben acudir con extrema cautela. El desastre institucional, la falta de regulación y la nula fiscalización representan un riesgo: cualquier acuerdo podría “meterlos en un gancho”, con deudas impagas o sirviendo solo para recaudar fondos para una gestión sin liquidez. “Es puro teatro; el alcalde promete lo que no puede cumplir y nos toma por ingenuos”, expresó un comerciante de la avenida San Vicente de Paúl. Además, cualquier promesa podría violar normativas legales, exponiendo a los empresarios a problemas jurídicos por confiar en una administración que opera al margen de la ley.
Esta reunión, vista como otro intento de vender un producto que ya no convence, enfrenta un escepticismo abrumador. Los empresarios deberán blindarse contra los encantos de un alcalde que, desde el pódium, promete sin cumplir y sin respeto por el marco legal.
En un municipio donde la basura, el caos vial y la inseguridad persisten, las palabras del alcalde suenan huecas. Santo Domingo Este merece soluciones reales, no más promesas vacías ni compromisos potencialmente ilegales que se diluyen como las calles bajo las lluvias.
creado por Multimedios LZO, fuente; texto de Fernando Buitrago



